El poto se perdió en la bruma
por Mario Castillo
Amigo Leopoldo:
Te vuelvo a saludar. Luego de haber sido capturado demasiado tiempo por algo tan pernicioso como el mundo real, lamento el tiempo perdido en nuestra conversación sobre el valor de la palabra poto, el sabor de un buen poto y esas cosas. Pero lo que me anima a retomar el contacto es la cólera que me da enterarme por una amiga de los "poemas" finalistas en un concursete convocado por Inca kola en su página web. Pretendiendo ser versos de amor, interminables ríos de baba forman una galería tan irremediablemente cojuda que para curarme la gastritis escribí las líneas burlonas que te paso a continuación, a manera de chistecito para ir retomando el ánimo perverso de nuestros mensajes:
El amor
chucha
me cago: el amor
oh, sutil efecto de macabra feromona
oh, punta de mi nariz
maldición de olfato
geografía de escondite minúsculo
carnavalesca máscara
tapadera de crimen perfecto
el amor: me cago
minuciosa construcción
intrincado relato
barajando la intención
de estar contigo calato.
(Obviamente ese "contigo calato" no está dedicado a tí, jaja....) si se trataba de escribir tonterías y ponerlas a concurso, en los tres minutos que me tardó esta, les ganaba el premio........
Nuevamente te saludo al reencontrarnos, Leopoldo, y celebro de antemano la posibilidad de poder seguir burlándonos de este mundo alquímico donde santas madres sufren sabe dios qué transmutación que las vuelve en fuente inagotable de hijos de puta.....
Saludos,
Mario.