HISTORIAS DE LOCOS

AUTOR:
Miguel Sawa

Renacimiento. Sevilla 2010.


LOS ÚNICOS CUERDOS

Quisiera dedicarle unas modestas palabras de recuerdo a uno de los más desconocidos escritores del nomenclátor de la literatura española, Miguel Sawa. Han pasado ocho años del centenario de su muerte (murió en 1910).

El insigne escritor Alejandro Sawa, hermano mayor de Miguel, al que se le suele mencionar como personaje bohemio de las novelas de Valle-Inclán, ha tenido la suerte de que la profesora Amelina Correa Ramón le haya hecho justicia con una magnífica biografía, sin embargo de Miguel todavía nadie se ha ocupado.

Miguel Sawa (Sevilla, 1866), poeta, periodista y autor de tres curiosos libros de relatos, ha sido prácticamente borrado de la narrativa española. Miguel también formaba parte de aquella feraz bohemia literaria a caballo entre los últimos años del siglo XIX y principios del XX. Compartía tertulias, inquietudes y riñas con ese grupo de fanáticos del arte y la literatura que moraban en Madrid.

A raíz de la reyerta del café de la Montaña entre Valle-Inclán y Manuel Bueno, ambos escritores quedaron en batirse a duelo, reto que no pudieron llevar a cabo por la pérdida del brazo del escritor gallego a consecuencia de los golpes a bastonazos sufridos en el café. Para este duelo, el autor de “Luces de bohemia”, tenía pensado que Miguel Sawa fuera su padrino demostrándole así su plena confianza.

Murió joven, a los 44 años, después de una intensa vida periodística. Había publicado dos libros de relatos “Amor” y “Ave fémina” dejando inédita su “Historia de locos” publicada en 2010 por Renacimiento, coincidiendo con el centenario de su muerte, obra que me ha animado a difundir estas líneas.
Miguel era el contrapeso de la balanza de Alejandro, pero no menos inteligente y creativo que su hermano. Alejandro sentía pasión por él y se lo demostró en la dedicatoria de su novela “Crimen legal” diciéndole:

"No te envidio, porque no soy tan insensato que me crea capaz de ser tan grande como tú. Pero hay muchos momentos en mi vida que te elijo como Ideal, Miguel.
Tu hermano que te adora. Alejandro."

Era querido, no sólo por su hermano, sino por todo el grupo de bohemios que veían en él un hombre machadianamente bueno, digno y sensible. Lo menciona el “notario literario” de su tiempo, Rafael Cansinos Assens, en su “Novela de un literato” y Manuel Machado, que escribió sobre Alejandro los célebres versos:

Jamás hombre más nacido para el placer,
fue al dolor más derecho.

de Miguel dijo:

Un ademán caballeresco,
un corazón bueno y valiente
con un talante quijotesco
y una gran fantasía ardiente.

Han pasado ocho años del centenario de su muerte sin haber tenido ecos perceptibles, pero creo que cualquier día es propicio para recordar a los buenos escritores olvidados. ¿Por qué no el día del patrono de Madrid?

Leopoldo De Trazegnies Granda
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